7
2005
Reflexión de un posible final
Tiempo hace ya desde que empecé a adentrarme en meter mis cosinas en Internet. Pruebas de webs, y me llamó de gran manera el tema de los weblogs, y me aventure a hacer uno propio con mi propio diseño, mi propio toque, mi propio administrador, mi manera personal de ver las cosas en entorno web.
Ahí todo empezó todo hasta el momento de ahora en el que ya tengo varias partes... pero sobre todo lo que menos toqué y lo que más usaba era el weblog, una de mis maneras que evadirme. Desgraciadamente sólo recurría a él en momentos en los que no tenía mucho que hacer y estaba en tiempos o situaciones algo difíciles mas que en momentos en los que estuviera mejor.
Poco a poco fui dejando mis impresiones, mi vida, mis aventuras y desventuras por el mundo alante.
Pero poco a poco, todo llega a un momento de inflexión, en el que te replanteas muchas cosas, tiempos difíciles en los que no sabes que hacer. Así llega el momento en que me planteo dejar el weblog, ya que creo que llegó el momento en el que ya piensas que no merece la pena seguir adelante. Que tu vida es demasiado triste y mas triste es contar tu penosa existencia a los demás, por lo que ya a día de hoy pienso en poder dejar abandonado o descolgar de la web el blog.
Dedicarme a las otras secciones, como por ejemplo las LISTAS, o las DESCARGAS, etc... el dedicar el weblog simplemente a cuestiones más técnicas sobre programación o Internet en general.
Triste es el momento, tristes son las situaciones, triste es la manera de tropezar una y otra vez en la misma piedra y aunque se quiera remediar no se puede... Sentirte una y mil veces de la misma manera el frío y afilado borde de la espada de la vida marcándote otra herida más, el querer que algún día cambie pero no ser jamás así, sintiendo lo mismo siempre.
Poco más que decir ante la monotonía de lo insufrible, ante el destino burdo y cruel que nos toca vivir, que nos hace todos los días sufrir y ser un poco mas partícipes de la injusticia y el dolor de la vida.
Un saludo desde lo que espero no sea mi última reflexión.